Veamos, finde de fiesta en Vila-real. En mi pueblo se celebra el último domingo de noviembre de cada año la feria de Santa Catalina, alrededor del día 25 . Los sabores, aromas y colores navideños se anticipan en la Feria de Santa Catalina para empezar a inundarlo todo.
La Fira de Santa Caterina se remonta a la Edad Media, cuando el Rey Jaume I otorgó a la localidad de Vila-real el privilegio de disfrutar de una feria anual en la Carta Pobla. En 1604 este evento pasó a celebrarse en honor a Santa Catalina.
Y así, se monta un mercado de carácter prenavideño que ha ido creciendo hasta convertirse en la actualidad en uno de los de mayor extensión y proyección de la provincia.
La popular feria saca de sus hogares a las familias, que ataviadas con sus abrigos recién estrenados, pasean por sus más de 250 puestos de venta de productos de artesanía, alimentación y vinculados a la preparación de la Navidad, como juguetes, belenes y turrones, que se extiende desde la plaza Mayor hasta todas las calles aledañas.
Perduran costumbres, como la "Mocadorá", un regalo de los novios a las novias, los maridos a las mujeres o los hijos a las madres que consiste en un pañuelo lleno de frutos secos y dulces de los que se vendían en la feria; o la costumbre de comer una hogaza de pan con longaniza a la brasa la noche de la feria.
Su singularidad y arraigo la ha hecho merecedora de la declaración como Fiesta de Interés Turístico Autonómico y Provincial.
Y para celebrar esta fiesta, las familias se reúnen en casas y restaurantes para celebrar una especie de adelanto de lo que va a llegar en un mes exactamente, la Navidad. Yo este año preparé una LEMON PIE o pastel de crema de limón. Y así es como me quedó. Os dejo fotos y receta. Podéis preguntarme cualquier duda al respecto, pero es una tarta muy muy fácil de hacer y con un sabor a cítricos que gusta a todo el mundo. Como siempre recomiendo en los postres o tartas que se mantienen en frío, sacar del frigorífico media hora antes de comer para atemperar y que los sabores se intensifiquen, sobretodo los dulces.
Espero que os guste.
Ingredientes para 12 personas:
Para la base:
200g harina tamizada
120g mantequilla fría en dados
40g azúcar
una pizca de sal
un huevo batido
Para el merengue suizo:
5 claras de huevo
el doble de peso de las claras en azúcar glass
Para la crema de limón:
1 huevo entero
5 yemas de huevo
250 ml jugo de cítricos:
2 limones
1 lima
1 naranja
200 g azúcar
250 crema de leche
50g harina de maiz
Pasos a seguir:
La base:
Mezclamos la harina tamizada, la pizca de sal, el azúcar y la mantequilla cortada en dados bien fría. Quedará como una especie de tierra, a la que añadiremos posteriormente un huevo batido. Mezclamos bien, hacemos una bola y estiramos entre dos papeles de horno, de modo que quede una base de medio centímetro más o menos en forma de círculo o cuadrado, dependiendo del molde que vayamos a utilizar. Yo usé uno de quiche.
Forramos el molde con nuestra base y metemos al frigorífico durante una hora. Posteriormente horneamos con unos garbanzos sobre el molde unos 15 minutos a 200º.
La crema:
Calentamos en un cazo la crema de leche y retiramos.
Batimos con las varillas manuales el huevo entero junto con las cinco yemas, el azúcar, el jugo de los cítricos y la harina de maíz. Añadimos la crema de leche caliente. Después llevamos todo a calentar hasta que espese y retiramos. Dejamos enfriar en el frigorífico tapada con papel film. Cuando esté fría la vertemos sobre la base ya horneada.
El merengue:
Pondremos en un cazo las claras de huevo junto con el azúcar glass al baño María, a fuego medio, sin dejar que hierva el agua, para que no se cuajen las claras en ningún momento e iremos removiendo con unas varillas sin parar la mezcla hasta que se caliente y se haya disuelto el azúcar.
A continuación tendremos preparado el bol donde vayamos a montar las claras, bien frío y vertemos las claras. De esta manera se enfriarán rápidamente.
Una vez frías empezamos a batir durante 10 minutos a velocidad máxima hasta que monten perfectamente y adquieran un color brillante.
Rellenamos una manga pastelera, y si no tenemos lo podemos hacer a mano. Iremos poniendo el merengue sobre la tarta y le vamos dando forma de picos, nos podemos ayudar con un tenedor o cuchara.
Con un soplete de cocina, quemamos las puntitas para dar ese efecto tan vistoso y apetecible.
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